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Nuestro amigo Luís Vásquez, nos volvió a invitar en el año 2005 y allá fuimos con la producción "Las Fórmulas del Abuelo". Este festival, como muchos otros de Anzoátegui, han estructurado un programa de funciones en las comunidades organizadas para descentralizar sus eventos y entiendo que el resultado es extraordinario, ya que se incorpora a la fiesta de los títeres, al grueso del pueblo, que de otro modo ni se enteraría de la existencia de estos espectáculos.
Denzil Romero en la dirección ejecutiva y Roblan Piñero en la artística, hacen alarde de organicidad cuando llevan adelante sus festivales. Volvieron a invitarnos en este 2005 y allí estuvimos con el viejito Ludovico y la peligrosa Vicula Vaquey, recorriendo las comunidades y ciudades cercanas al Centro Bengala. Llevamos también a nuestra Doña Bárbara en función nocturna que el aplicado público anaquense respaldo llenando la salita para unas 150 localidades. Gracias por invitarnos, amigos del Bengala, allá volveremos en marzo de 2006 para participar en el Congreso Nacional de Titiriteros que Denzil se toma el trabajo de organizar para bien de todos los colegas.
El Teatro TEMPO de Guanare, conjuntamente con el Instituto Latinoamericano del Títere, le dan forma a este importante evento bianual haciendo girar por toda la geografía venezolana a 6 agrupaciones de titiriteros, en este caso vinieron grupos de Argentina, Colombia y Venezuela. Felicitaciones a los organizadores y al CONAC que apoya esta iniciativa. Por Venezuela estuvo la agrupación La Tarasca, flamante grupo de titiriteros de la casta Di Mauro, quienes siendo aún estudiantes en la Universidad de Carabobo en la facultad de Educación, mención Arte, participaron en el Certamen Nacional de las Artes, capítulo teatro de muñecos y obtuvieron el Primer Premio en el renglón aficionado.
Fuimos invitados a este festival que vimos nacer en el año 76 y al cual asistimos en diversas ocasiones. Allá tuvimos una gratísima sorpresa, a los organizadores se les ocurrió llevar el grueso del festival a las comunidades indígenas y a los pueblitos perdidos en el inmenso interior del Estado Anzoátegui. Con Estrella, viajando por esas rutas, disfrutamos enormemente ofreciendo nuestros títeres a niños que posiblemente, nunca habían asistido a una función de esa naturaleza. Disfrutamos de la cordialidad de su gente y de la gastronomía. Este festival es sin duda alguna, el evento más prestigioso de Venezuela en materia teatral y será muy difícil a quienes vienen detrás, alcanzar la excelencia en la organización ya que 30 años de experiencia han hecho de sus organizadores, verdaderos expertos tanto en la atención a los grupos, como en el aprovechamiento de sus esfuerzos para transformarlos en disfrute de las comunidades. Gracias por la invitación y esperamos acompañarlos siempre que nos tengan un lugar reservado.
Margarita es una hermosa isla del Mar Caribe y no hay duda que los festivales que ya llevan dos añitos organizando Omar y Valeri, amigos entrañables del teatro de títeres Tin Marín, permiten a quienes participan, disfrutar de un sin fin de playas y lugares privilegiados para sentirse bien. Muchas instituciones de la isla colaboran como patrocinantes de este evento y se merecen un buen resultado, año a año vamos viendo cómo tanto el alojamiento (con piscinas y jacusis) como la comida va en franca mejoría. Ya los grupos empiezan a pelearse por asistir a este hermoso evento donde los títeres recorren la isla toda.
Todos los titiriteros del continente estamos en deuda con el gran poeta y titiritero Javier Villafañe. Él nos dio el repertorio inicial y muchos grandes titiriteros lo mantienen a pesar de los años y kilómetros recorridos. Pues este año Javier cumple diez años de su muerte y lo mínimo que podemos hacer para recordarlo es reactivar la Muestra Carabobeña que lleva su nombre y sugerirle a todo el movimiento titiritero latinoamericano, que sus respectivos festivales, por lo menos este año, se llamen "Javier Villafañe". Vaya un beso y un abrazo a nuestro querido Javier que seguro está en el cielo, burlándose de los ángeles con poemas picarescos y otras vainas.
Puerto la Cruz no podía ser menos y al igual que Barcelona, Cantaura y Anaco, desde hace unos años tiene su Festival de Teatro Infantil y Títeres y Pablo, Nelly y su troup de actores y técnicos, se multiplican para hacer una semana intensiva de fiesta titiritera. Mis felicitaciones a ellos y nuestros deseos de que este 2006 sea tan exitoso para ellos como lo fue el año pasado, cuando realizaron todo lo pautado entre los trabajos de albañilería de su sede. Ya este año contarán con espacios recién repotenciados y repotenciadas también sus energías.
Allá en los Valles Altos de Carabobo, en la fresca y amable Montalbán, nuestro amigo Omar Torres se parte en cuatro para mantener su cálido festival. La plaza Bolívar del pueblo, una de las más lindas y sombreadas de cotoperíes que conozco, se llena de teatrinos y uno a uno van mostrando sus obras y la chiquillada va de teatro en teatro con sus risas y alegrías, no faltan los vendedores de dulcería criolla y los borrachitos que les quieren tirar piedras a los diablillos de las obras, todo un clima de camaradería, típica de un buen titiritero. ¡Bravo flaquito! Tu festival es un ejemplo para Carabobo.
Del 26 de noviembre al 4 de diciembre de 2005, participamos en un festival que debe ser orgullo de todo titiritero de habla hispana. El Centro de Iniciativas Tolosa, ha estructurado con Miguel Arreche e Idoia Otegui a la cabeza, un evento sin fisuras, que reúne a lo más destacado de la titiritería europea y que en su última sesión (que nos tocó participar), se invitó a cinco agrupaciones chinas de primerísimo nivel. Cada una especialista en una técnica diferente: guantistas, varillistas, marionetistas, sombras y títeres modernos, un show aparte el que correspondió a los chinos, a los cuales al verlos, no se puede menos que admirarlos con la sensación de que nunca jamás estaremos cerca de dominar tan absolutamente a un muñeco, ellos son la magia, los maestros y lo serán siempre, puesto que los respalda una tradición y un respeto infinito por lo que hacen. Este 2005 el hermoso festival tolosano estuvo dedicado a ellos, a los chinos ¿podrá en el futuro dedicarse uno de estos hermosos festivales a Venezuela? Queda el interrogante.
Durante nuestra permanencia en el Festival de Tolosa, viajamos en la camioneta que nos asignó TITIRIJAI 05 (una citroneta blanca) a Gijón donde participamos en dos Centros Municipales integrados al evento: La Arena y Pumarín, allá fue Panchito Mandefuá, dejando atrás las hermosas montañas nevadas de la costa Cantábrica. Hermosa la experiencia, impecable la autopista y todo su ejército de señales viales, bella la gente que nos recibió.
En el mismo autobús de los chinos, partimos de Tolosa rumbo a Alicante. Pasamos de la lluvia al sol y del Cantábrico al Mediterráneo. Allí Angel Casado, César Omar García y José Luís Julián, ayudados por Miriam y varios más, nos alojaron en un espléndido hotel de cara a una costa asombrosa y con vista a una segmento importante de la bella ciudad de Alicante y a un paso del Castillo de la Ereta, una joya arquitectónica e histórica, pues en uno de sus jardines nos tocó actuar y hasta allí llegó el fiel y abnegado público alicantino, digo abnegado porque los organizadores le piden puntualidad, lo cual cumplen a cabalidad y sobradamente, es obvio que confían en los organizadores ya que todos los espacios a dónde fue el festival, el público saturó las localidades... con puntualidad sorprendente. Una ¡Hurra! por los muchachos de Alicante.
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